Aplicaciones Mobile y Widgets VS Sites y buscadores
¿Cuántas veces hemos oído o dicho “Prefiero mil veces la aplicación de facebook para móvil que la página de facebook o cuánto más fácil es comprar on line con el móvil que desde el ordenador u ojalá youtube se navegara como en el iPhone?”.

Conforme avanza el uso de los smarphones, se observa una tendencia: el mayor uso de las aplicaciones en detrimento del uso de los buscadores y los sites, mucho más incómodos de usar en un móvil.
Pero antes de continuar, un inciso, cuando hablo de aplicaciones me refiero a aplicaciones facilitadoras como foursquares, de compra on line como telepizza o privalia, las de guía como googlenavigator o tom tom para iPhone, las de redes sociales como las pensadas para twitter, streaming o facebook… Dejo completamente de lado las de branding puro y duro.
Este crecimiento en el uso de smartphones conlleva una familiarización mayor con una navegación y una usabilidad dirigidas a las experiencias de usuario de utilidad en el menor tiempo y la mayor sencillez posibles.
Eso quiere decir que, en cuanto a la búsqueda de servicio, lo que prima es la rapidez y eficacia en los resultados para resolver un problema muy concreto. Así que los usuarios, en el entorno móvil, nos estamos acostumbrando a buscar aplicaciones que resuelvan necesidades concretas en vez de las búsquedas por términos o conceptos en google o yahoo, donde el 99% de los resultados no nos sirven de nada.
En cuanto a los sites, cuando lo que queremos es muy concreto, sabemos que en ellos nos vamos a enfrentar a dos amenazas claras. Por un lado el exceso de información corporativa, típico en las páginas mastodónticas donde se intenta concentrar todo en la página de inicio, o de mensajes publicitarios, más propios de otros formatos como el banner. Y la segunda amenza, los sites cargados de experiencias de branding que una vez vistas se mueren y que, sin embargo, siempre que visitemos el site volverán a hacernos perder el tiempo dificultando nuestro camino hacia lo que realmente estamos buscando.
Esta situación, marca varias tendencias claras:
1. El descenso en el uso de los sites y, consiguientemente, un descenso en el uso de los buscadores en el móvil, algo que ya se observa claramente en EE.UU, GB, Francia, Holanda y los escandinavos (donde las tarifas de internet móvil son las típicas de los países que defienden e impulsan el derecho a la información):
2. El auge del uso de aplicaciones (en móvil) y widgets (ordenador) de streaming o de concentración de toda la información en una mismo entorno: Redes sociales, chats, RSS…
3. El aumento en la concepción de las redes sociales como centro de operaciones del usuario, el sitio donde encuentra la información que le interesa proveniente y prescrito por aquello de lo que es follower, contacto de interés profesional o directamente amigo. Recordemos que Facebook ya ha desbancado a Google como el site más usado en EE.UU.
4. Una vuelta a las preguntas claves ¿Qué quiero comunicar en cada uno de los formatos? ¿Para qué le sirve al usuario lo que voy a hacer? ¿A qué necesidad estoy dando respuesta?
5. Nuevas oportunidades para los SEO con visión a esperas de que mejoren los motores de búsqueda en redes y apps stores varios, que cuentan, de momento tienen buscadores funestos, cantidades ingentes de spam y que esperan la mayor colaboración de los usuarios en la valoración de las apps.
6. Nuevas oportunidades para los desarrolladores funcionales.
¿Quiere decir esto que ha comenzado el declive de los sites y los buscadores? No, sólo que ha comenzado una etapa de reajuste realmente positivo, la evolución del web zentric, algo tan absurdo como intentar que todo el mundo acuda a un sitio con exceso de información, en vez de intentar acoplarnos a cada necesidad abriendo ventanas de utilidad allí donde surgen las necesidades. Es decir, el advenimiento del USER ZENTRIC o como a cualquier gurú de la terminología le venga en gana llamar mientras hace caja yendo de escuela a escuela de negocios.

Hagamos música juntos.
Bb 2.0: Una iniciativa del músico Darren Solomon y su proyecto Science for Girls (la navegación de sus páginas me parece increible sin menu horizontal ni nada que se le parezca, cuatro comandos e hipertexto)
Más complicado y para músicos. Los solistas graban una melodía, poco complicada, sin ritmos… sonido atmosférico. Lo sube a you tube y envía el enlace por email. Las obras seleccionadas se suben a un sencillo microsite y que el espectador elija que play desea combinar y cuando darle.
La comunicación se realizó principalmente en myspace.
Amplichoir: MTV and Dell: Canta Lollipop e intégrate en el coro más númeroso del mundo.
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El vídeo de SOUR: Las posiblidades de las nuevas herramientas sociales al servicio del talento.
Spotify en el iphone, el enemigo de iTunes en casa.
En julio, Spotify presentó su prototipo de aplicación para el iPhone de Apple. Y no tenían mucha fe en una respuesta positiva. Esto era lo que decía el propio Andres Sehr, ejecutivo de Spotify: “Realmente no sabemos si Apple nos va a dar luz verde, y todo lo que podemos hacer es presentar nuestro software, esperar y ver“. Un pesimismo lógico: en anteriores ocasiones, Apple se había cerrado en banda al desarrollo de aplicaciones de Slacker o Pandora, por entrar en competencia directa con su programa iTunes. Pero sorprendentemente han dicho SÍ.
Spotify llegó al mercado europeo el pasado mes de octubre y en menos de un año ha conseguido más de seis millones de usuarios. Ahora prepara la expansión a EEUU y China, donde tienen intención de llegar a finales de año. Si embargo, atraviesa una mala situación económica. Según publicó el pasado jueves el diario ‘The Swedish Wire’, la plataforma de música ha duplicado sus perdidas, que llegan a 3,1 millones.
Quizá por eso, aunque la descarga de la aplicación será gratuita, sólo podrá ser usada por los suscriptores premium de pago.
weeds, de promo de televisión a viral.
Sí, la gente escucha. Y le gusta que le cuenten historias interesantes, anecdóticas, porque le gusta comunicarse, de hecho como buen homínido, lo necesita, le gusta compartir información y le gusta hacerlo con lo que ellos hacen o con lo que han hecho otros (los comunicadores).
Es el caso de un nuevo viral que empezó como promo de televisión de Lionsgate Television para el canal de pago norteamericano Showtime en el estreno de la quinta temporada de su serie weeds. Un serie protagonizada por Nancy Botwin, una madre de familia (Mary-Luoise Parker), viuda que decide vender marihuana a sus vecinos para mantener su nivel de vida de clase media en su bonito barrio residencial.
Para comunicarlo, han hecho un pieza ligera en motion graphics con un breve resumen de hitos en la historia del consumo y comercialización de la marihuana. Esa droga que os pone los ojos rojos, os hace hablar pastosito, os atonta y que tanto me aburre cuando la tomáis, porque yo soy alérgico al cannabis, y no es broma ni es una figura retórica: lo soy, asma y sarpullidos.
Y han respondido bien. Es un buen pie para el debate entre amigos, la polémica, el envío y reenvío… y lo ha suscitado en medios como la televisión, las tertulias radiofónicas, internet o la cafetería y en canales como las redes sociales, el móvil, los portales de contenidos, el email, los blogs, los canales por cable, los canales financiados por la publicidad (aunque cuatro la retire tras los tres primeros capítulos)… Lo que está claro es que el formato elegido ha sido el audiovisual y la clave, una buena pieza narrativa sobre un tema que no deja indiferente. Un libelo 2.0. podíamos llamarlo.
Creative commons II: ¿El fin de la piratería?
En este ejemplo contando de manera muy sencilla, vemos como la aparición de los nuevos dispositivos digitales y las nuevas tecnologías han cambiado de las conductas de consumo de contenidos creativos, no tanto las obras o de su narrativa. El público consumen un volumen de contenidos audiovisuales mucho mayor que hace 5 años, como nunca antes se había hecho. Lo que cambia, irremediablemente, es el modelo de negocio para monetizar esos contenidos. Especialmente si tenemos en cuenta que los nuevos soportes y canales de distribución generan automáticamente la piratería. El consumidor se ha acostumbrado a no pagar por ver.
Para los creadores publicitarios el consumo masivo de contenidos en los nuevos soportes son una garantía de presencia, notoriedad y de vida y supervivencia en el tiempo de la obra. Es lo que permite la viralidad siempre que la obra sea buena, guste. Solamente deberemos adaptarnos a los nuevos gustos, tiempos narrativos, técnicas y tecnologías para poder llegar al mayor número de gente que pertenezca al target de nuestro cliente. Y no pensemos que se está haciendo bien, youtube es un gran cementerio de virales. En ese sentido, los planificadores deberán empezar a cambia su inmovilismo y buscar, junto a los canales de difusión de contenidos, nuevas fórmulas o viejas fórmulas como la publicidad de spottyfy (que no deja de ser una radio a la carta) con sus tradicionales cuñas publicitarias. Y en este caso, tampoco se está haciendo bien, la industria publicitariade las grandes agencias con las estructuras empresariales tradicionales, se ha vuelto igual de inmovilista que sus grandes clientes.
Pero a quién esta afectando es la industria de producción y comercialización de contenidos, afectada entre cosas por la piratería, y no la del top manta, si no la que permite las bajadas gratuitas de contenidos en canales llenos de publicidad y el streaming. Es un batalla perdida a la que sólo una legislación o un política de canons pueden poner una tirita, la tecnología en internet siempre irá por delante. Una tirita que es muchos casos rozará la ilegalidad o atentará contra muchos de los derechos contemplados en las constituciones democráticas.
Una solución puede ser que los productores de contenidos posean los canales de difusión y distribución de las obras y las exploten publicitariamente. Ejemplos como modelinia un canal de televisión on line perfectamente adaptado a los modos de consumo de internet, o casos como el que usó la FOX con bittorrent en el permitía las descargas de sus series en primicia y a alta velocidad incluyendo publicidad de tipo faldones e interrupciones muy breves para spots. En ese sentido, las cadenas, pueden encontrar una salida, puesto que la difusión de sus series y publicidad, en internet, es potencialmente muy superior a la de la televisión por cable.
Pero lo tienen más crudo los que se dedican al cine y al DVD. En ese negocio, el número de intermediarios es mucho mayor y el soporte mucho más caro. Un soporte (carátula, plastificado, envoltorio, negociación con los intermediarios de la distribución como grandes almacenes…) encarece el producto. Quizá la fórmula es darle un valor real a todo ese coste: las piezas de colección, los objetos por los que sí se está dispuesto a pagar: camisetas de la serie, firmas de los principales actores, merchand o versiones para coleccionistas. Las salas, por otra parte, deberían hacer valer su valor diferencia en la forma de consumo, dar un valor añadido y buscar líenas de negocio nuevas como la de convertirse por ejemplo en difusores y vendedores de merchand y, desde luego, plantearse nuevas formas de monetización de sus instalaciones como centros de reuniones, eventos, etc… No olvidemos que el mayor enemigo de una sala céntrica en cualquier ciudad es el dinero que puede poner encima de la mesa un Zara o un H&M por el local.
Hay otra salida, una que favorece especialmente al creador, no a los intermediarios, y es la la salida que propone en este vídeo: las creative commons. Puesto que con ese tipo de licencias, nadie necesitará piratear contenidos. Y si algo deja de tener sentido, desaparece.
¿Abrimos el debate?
Ver también:
Creative commons I: Sentido y filosofía.
Así de sencillo se explica creative commons VS copyright. Evidentemente, los autores son partidarios de las CC, pero es cierto que sus argumentos son convincentes, provienen de la reflexión y de la acción, en breve, les dedicaré un post. Porque inicio aquí una serie de post sobre los creative commons.
Este es el informativo, pronto, las reflexiones, os hago un teaser en toda regla: Creative Commons II. ¿Tiene sentido la piratería en un mundo de creative commons?, Creative Commons III. Una película creative commons.


Un contador curioso basado en datos prefijados de crecimiento tipo pero no en datos reales. Útil para que los charlatanes del Social Medianismo dejen con la boca abierta a los pobres incautos de un máster en community management para recién llegados.
The WB Television Network,